Neurociencias

“El biofeedback es un proceso que permite a un individuo aprender a cambiar la actividad fisiológica a los efectos de mejorar su salud y su rendimiento. Instrumentos precisos miden la actividad fisiológica, como las ondas cerebrales, la función cardíaca, la respiración, la actividad muscular y la temperatura de la piel. Estos instrumentos de forma rápida y precisa “retroalimentan” la información al usuario. La presentación de esta información – a menudo en combinación con cambios en el pensamiento, las emociones y la conducta – apoya los cambios fisiológicos deseados. Con el tiempo, estos cambios perduran sin el uso continuado de un instrumento”.

 

¿Qué es el Neurofeedback?

 

Neurofeedback es un tipo de biofeedback donde la actividad electroencefalográfica del paciente es analizada y mediante un feedback (retroalimentación) que puede ser acústico o visual, o ambos a la vez, es posible producir cambios en la actividad electroencefalográfica anormal y de, de este modo, produir mejoras o recuperación en los síntomas físicos o mentales/cognitivos del paciente.

Esto no es ciencia-ficción, es neurociencia. Es una tecnología de tratamiento avalada por la investigación científica y que en la actualidad está sometida a investigación y avances continuos.

Efectividad del Neurofeedback

El tratamiento por medio de neurofeedback se ha mostrado efectivo en una amplia gama de desórdenes mentales y neurológicos que incluyen: epilepsia, TDAH, ansiedad, depresión, autismo, trastornos bipolares, insomnio, migraña, etc.

El neurofeedback funciona por condicionamiento operante, a través del cual patrones anómalos de actividad cerebral pueden ser modificados y con ello reducidos o eliminados los síntomas del paciente.

¿Cómo se aplica?

Previo al tratamiento, se toma una medición de electroencefalografía cuantificada (qEEG, mapa cerebral, cartografía cerebral) que ayuda ha establecer el diagnóstico y sobre todo a localizar las áreas de interés donde se colocaran posteriormente los sensores que posibilitan el tratamiento.

Unos sensores o electrodos se colocan en las citadas áreas y se comienza a recoger el electroencefalograma de esos puntos concretos, que pueden ir de 1 a 19 a la vez. Esa información, que no significa nada para el paciente puesto que no la puede entender, es procesada por el terapeuta con la ayuda de software especializado. El terapeuta programa que el paciente reciba feedback (es decir, retroalimentación) cuando la actividad electroencefalográfica alterada entre dentro de unos rangos marcados en un porcentaje concreto de tiempo, de este modo, poco a poco, se va entrenando al cerebro a generar una actividad más normalizada y a mantenerla.

Aplicado de un modo correcto, científico y profesional, el neurofeedback no tiene efectos secundarios reseñables. Pero, en este punto, cabe destacar que hecho de otro modo y por una persona que no sea especialista en salud mental o en neurociencias, se podrían ocasionar efectos no deseados. Por ello es importante que siempre sea aplicado por un profesional de la salud cualificado y certificado.

 

 

Metodología del Biofeedback y Neurofeedback

 

En función del motivo/problema por el que se acude se realiza un perfil neuro-fisiológico base de cada persona. Es una prueba científica-diagnóstica que permite conocer las variables fisiológicas que están alteradas. Además se recogen información general del estado de salud y se realizan uno o varios test psicológicos para determinar el nivel de estrés y la idoneidad para realizar cualquiera de nuestros programas.